Desde su experiencia como psicóloga holística y coach emocional, Lenka ha creado Laveutu Healing Retreats, un espacio donde acompaña a las personas en su camino de autoconocimiento y sanación.
Palma, 10 de marzo de 2025.– En un mundo cada vez más acelerado y marcado por el estrés, la ansiedad y la desconexión personal, muchas personas buscan herramientas que les ayuden a reconectar consigo mismas y encontrar un equilibrio entre cuerpo, mente y emociones. En este contexto, la psicóloga holística y coach emocional Lenka ha desarrollado un enfoque integral que combina diversas disciplinas terapéuticas para guiar a las personas en su camino hacia el autoconocimiento y la sanación.
Desde su propia experiencia personal con la ansiedad y el pánico, Lenka ha creado Laveutu Healing Retreats, un espacio de crecimiento y transformación donde acompaña a quienes buscan respuestas más allá de la medicina convencional. A través de la Bioneuroemoción, la Programación Neurolingüística, la Terapia de Sonido y el Movimiento Somático, entre otras herramientas, ayuda a sus clientes a romper con patrones limitantes y a cultivar un bienestar profundo y duradero.

Además de su labor terapéutica, ha plasmado su conocimiento y experiencia en su libro «Cultivando tu Jardín Interior», donde explora la importancia del amor propio como pilar fundamental para una vida plena. Sus retiros en Mallorca han sido un punto de inflexión para muchas personas que buscan una transformación real, combinando prácticas como el yoga, la numerología y el coaching emocional.
En esta entrevista, Lenka nos habla sobre su camino de sanación, los desafíos que enfrentamos para desarrollar el amor propio y la importancia de integrar diferentes disciplinas para un bienestar integral. También nos comparte su visión sobre la terapia de sonido, sus eventos para empresas y su consejo para quienes desean iniciar su viaje hacia el autoconocimiento.
Tu camino hacia el autoconocimiento y la sanación ha sido transformador. ¿Cuál fue el punto de inflexión que te llevó a crear Laveutu y cómo ha evolucionado desde entonces?
Mi camino comenzó en un momento de profunda crisis. No solo sufría constantes ataques de ansiedad y pánico, sino que también repetía los mismos patrones en mis relaciones de pareja, sintiéndome atrapada en un ciclo del que no sabía cómo salir.
Me sentía perdida, como si estuviera tocando fondo. Me preguntaba una y otra vez: «¿Por qué me pasa esto? ¿Por qué no puedo controlarlo?» La sensación de que mi vida se desmoronaba era abrumadora. Sabía que necesitaba encontrar una manera de gestionar mis síntomas de forma natural, sin recurrir a soluciones que solo enmascaraban el problema temporalmente.
Desde fuera, parecía que lo tenía todo: un trabajo estable, una vida aparentemente normal. Pero por dentro, sentía que solo estaba sobreviviendo en vez de viviendo y disfrutando. Había un vacío constante, una sensación de que algo me faltaba.
Ese fue el punto de inflexión. Comencé mi proceso de autoconocimiento y descubrí que, en gran medida, estaba viviendo para cumplir expectativas ajenas, en lugar de construir mi propio camino. Fue un despertar doloroso, pero absolutamente necesario.
Decidí profundizar y buscar las respuestas que me llevaban a tener esos ataques de ansiedad y pánico.
Empecé a formarme en Psicología Holística, Programación Neurolingüística, Medicina China y, actualmente, estoy estudiando un máster en Neuropsicología para seguir profundizando.
Cuanto más aprendía, más comprendía que la sanación es un proceso integral, que abarca cuerpo, mente y emociones. Porque cuando no estamos en coherencia con lo que sentimos, pensamos y hacemos, nuestro cuerpo nos envía señales de alerta. Es ahí donde aparecen los ataques de ansiedad, el pánico, y otras enfermedades que nos recuerdan que necesitamos volver a escucharnos, a reconectar con nosotros mismos, a alinear nuestras acciones con nuestros valores. Es como si nuestro ser nos dijera: ‘¡Para! ¡Escúchame! Algo no está bien’.

Así nació Laveutu, hace cuatro años. Quería crear el espacio que a mí me hubiera gustado encontrar en su momento: ese refugio donde las personas puedan acudir con sus miedos, traumas o ataques de pánico sin miedo al juicio. Un lugar donde puedan decir: «No estoy bien y necesito ayuda», sin sentirse avergonzados.
Desde entonces, Laveutu ha evolucionado mucho, pero su esencia sigue intacta: acompañar a las personas en su camino hacia sí mismas, ayudarlas a dejar de sobrevivir para empezar a vivir y disfrutar la vida y cada instante de verdad.
En tu libro «Cultivando tu Jardín Interior» hablas del amor propio como el cimiento de una vida plena. ¿Cuál crees que es el mayor obstáculo para que las personas lo desarrollen y cómo pueden superarlo?
El amor propio… ¡Qué tema! Nos hablan de él por todos lados, pero pocos nos enseñan realmente cómo cultivarlo. Creo que el mayor obstáculo es que, desde niños, aprendemos a mirarnos a través de los ojos de los demás, sobre todo de nuestros padres o cuidadores. Buscamos su aprobación, su cariño, su reconocimiento, y muchas veces terminamos condicionando nuestro valor a lo que ellos nos reflejan. Con el tiempo, esos patrones quedan grabados en nosotros y, sin darnos cuenta, seguimos repitiéndolos de adultos.
Y esto tiene un porqué. Durante la infancia, especialmente de los 0 a los 7 años, nuestro cerebro opera mayormente en ondas theta, un estado similar al de la hipnosis, lo que significa que absorbemos todo lo que vemos y escuchamos sin cuestionarlo. Esta es la edad clave en la que se transmiten creencias, y es en esta etapa cuando se forman muchas de nuestras ideas fundamentales sobre el amor, la valía personal y el mundo que nos rodea. En esos primeros años, no tenemos la capacidad de filtrar la información o analizar si lo que nos dicen es verdad o no; simplemente lo internalizamos como una realidad absoluta. Si crecimos en un entorno donde el amor estaba condicionado, donde se nos enseñó que debíamos «ganarnos» el afecto o que no éramos lo suficientemente buenos tal como somos, es probable que de adultos sigamos buscando validación externa sin darnos cuenta.

El problema es que acumulamos creencias limitantes y heridas emocionales que nos hacen dudar de nuestro propio valor. Nos repetimos frases como «no soy suficiente», «tengo que esforzarme más para ser querido» o «no merezco amor si no soy perfecto». Y así, seguimos buscando afuera lo que en realidad solo podemos encontrar dentro de nosotros mismos.
La clave para romper con esto es la conciencia. Cuestionar esas creencias, preguntarnos si realmente nos definen o si las heredamos sin darnos cuenta. Cuando empezamos a reescribir nuestra historia desde la autenticidad y el amor, todo cambia.
«Cultivando tu Jardín Interior» es una invitación a hacer ese trabajo interno. A través de reflexiones y ejercicios prácticos, guío a las personas a explorar sus raíces emocionales, a desmontar patrones y a construir una nueva narrativa basada en el amor y la autenticidad. Porque cuando aprendes a amarte de verdad, todo en tu vida empieza a florecer: tus relaciones, tu bienestar, tu paz interior. Y esa es, sin duda, la transformación más poderosa que podemos experimentar.
Ofreces una combinación de herramientas como la Bioneuroemoción, Programación Neurolingüística, Movimiento Somático, Terapia de Sonido y la Medicina Tradicional China. ¿Cómo integras estas disciplinas en tus retiros y sesiones para potenciar el bienestar integral?
Para mí, la sanación no es algo lineal ni exclusivo de un solo enfoque. Somos seres complejos, con cuerpo, mente y emoción entrelazados, por eso en mis retiros y sesiones combino diferentes herramientas que trabajan en distintos niveles.
Por ejemplo la Bioneuroemoción y la Programación Neurolingüística nos ayudan a tomar conciencia de cómo nuestras creencias inconscientes moldean nuestra realidad. Nos permiten identificar patrones heredados y reprogramar pensamientos limitantes para construir una nueva narrativa más alineada con quienes realmente somos.
El Movimiento Somático nos permite procesar y liberar emociones atrapadas en el cuerpo. Muchas veces pensamos que sanar es solo un trabajo mental, pero el cuerpo guarda memorias emocionales profundas, y a través del movimiento podemos desbloquearlas y permitir que la energía fluya de nuevo.
La Terapia de Sonido es otra herramienta fundamental. El sonido afecta directamente a nuestro sistema nervioso, induce estados de relajación profunda y facilita la liberación emocional. Hay estudios que demuestran que ciertas frecuencias pueden influir en la actividad cerebral, ayudando a reducir el estrés, mejorar el sueño y potenciar la claridad mental. Y dentro de esta maravillosa experiencia del baño de sonido, hemos querido ir un paso más allá con nuestra actividad estrella: el baño de sonido flotante.
Sumergimos a los participantes en agua y colocamos suavemente cuencos tibetanos sobre sus cuerpos mientras reposan. El agua actúa como un excelente conductor del sonido, lo que permite que las vibraciones de los cuencos tibetanos penetren profundamente en el cuerpo. Esta combinación de flotación y sonido crea una experiencia sinestésica única, donde las vibraciones se perciben como un masaje interno, amplificando la respuesta somatosensorial.
Por otro lado, la Medicina Tradicional China nos ofrece una visión holística del bienestar, donde todo está interconectado. A través de la acupuntura, o acupresión puntos en concreto ayudamos al cuerpo a recuperar su equilibrio natural.

En mis retiros, integro todas estas disciplinas de manera fluida, según las necesidades de cada persona. Lo importante es crear un espacio seguro donde cada persona pueda reconectar consigo misma, soltar lo que ya no necesita y abrirse a nuevas formas de bienestar y plenitud.
Tus retiros en Mallorca combinan yoga, sonido, numerología y coaching emocional. ¿Qué impacto has visto en quienes participan y cómo se diferencian estos encuentros de otros retiros de bienestar?
Mis retiros en Mallorca son algo muy especial para mí. No los veo como simples escapadas de bienestar, sino como verdaderos viajes de transformación.
He puesto todo mi corazón en diseñarlos, porque sé lo que es sentirse perdida, desconectada de uno mismo y que nadie me entiende. Y sé que a veces, lo que necesitamos es un espacio seguro donde poder soltar, donde poder ser vulnerables.
Por eso, en mis retiros, combinamos yoga, sonido, numerología y coaching emocional entre otras actividades. No es una mezcla aleatoria, cada disciplina tiene su propósito. El yoga nos ayuda a conectar con el cuerpo, a soltar tensiones físicas y emocionales. El sonido, con sus vibraciones, nos lleva a un estado de relajación profunda, donde podemos sanar a nivel celular. La numerología nos da pistas sobre nuestro camino de vida, sobre nuestros dones y desafíos. Y el coaching emocional nos ayuda a tomar conciencia de nuestros patrones, a romper con las creencias limitantes.
He visto cómo personas que llegan con ansiedad, estrés, incluso con depresión durante muchos años, se transforman por completo. Empiezan a sonreír de nuevo, a conectar con su alegría interior. Aprenden a escucharse, a respetarse, a amarse, porque se han permitido darse ese regalo y espacio para atenderse con amor y vulnerabilidad. Y eso, para mí, es lo más gratificante.
Lo que realmente marca la diferencia en mis retiros, y lo digo con total convicción, es la profundidad del trabajo que hacemos. No se trata de un simple fin de semana de relax, donde te dan masajes y te olvidas de todo. Aquí, nos sumergimos en las profundidades de nuestro ser. No nos conformamos con rascar la superficie, vamos a la raíz de los problemas.

Somos un espacio de transformación real, donde te acompañamos en un proceso de sanación profunda. Te vamos a dar las herramientas para que tú mismo encuentres tus respuestas.
Creamos una comunidad de apoyo, donde las personas se sienten seguras para mostrarse tal y como son, sin máscaras ni filtros.
Y, por supuesto, el entorno de Mallorca es un regalo añadido. La isla tiene una energía especial, una calma que te envuelve y te invita a conectar con tu paz interior. Pero, al final, lo que realmente importa es el trabajo que hacemos juntos, la transformación que logramos juntos.
El sonido es una parte esencial en tu trabajo. ¿Qué beneficios específicos aporta la terapia de sonido y cómo puede ayudar a transformar la energía y la mente de una persona?
El sonido es, para mí, una herramienta terapéutica increíblemente potente. Y no lo digo solo yo, sino que la ciencia respalda su eficacia. A ver, piensa en esto: cada frecuencia sonora tiene la capacidad de influir directamente en nuestro sistema nervioso y en nuestra mente subconsciente. Es como si el sonido tuviera su propio lenguaje, capaz de hablarle directamente a nuestro cerebro.
Por ejemplo, se ha demostrado que las frecuencias bajas pueden estimular las ondas cerebrales alfa y theta, que son las que experimentamos cuando estamos en un estado de relajación profunda o meditando. Cuando estamos estresados, nuestro cerebro suele estar dominado por las ondas beta, que son las que nos mantienen alerta y activos. La terapia de sonido nos ayuda a cambiar ese estado, a bajar el ritmo y a inducir una respuesta de relajación.

Y no solo eso, el sonido también afecta a nuestras células y a nuestro flujo energético. Aquí te facilito algunos beneficios específicos:
Relajación profunda:
- Reduce el estrés y la ansiedad.
- Induce un estado de calma y bienestar.
Mejora del sueño:
- Facilita un sueño más reparador y profundo.
- Ayuda a combatir el insomnio.
Liberación emocional:
- Ayuda a desbloquear emociones reprimidas.
- Promueve la liberación de tensiones.
Claridad mental:
- Calma el diálogo interno.
- Mejora la concentración y la claridad de pensamiento.
Equilibrio energético:
- Armoniza los centros energéticos del cuerpo.
- Aumenta la vitalidad y el bienestar general.
Organizas eventos exclusivos para empresas y grupos privados. ¿Cómo adaptas tu enfoque para que estos encuentros sean experiencias personalizadas y significativas para los participantes?
Cuando organizo eventos para empresas y grupos privados, el punto de partida es siempre la escucha activa. Cada grupo es único, con sus propias dinámicas y necesidades. Mi trabajo consiste en crear experiencias que resuenen con ellos.
En el caso de las empresas, se enfoco en diseñar encuentros que van más allá del simple ‘team building’. Busco crear experiencias transformadoras que promuevan un bienestar integral, no solo a nivel individual, sino también a nivel colectivo (grupo).
Utilizo herramientas como el mindfulness para ayudarles a cultivar la atención plena, a gestionar el estrés y a mejorar la concentración. La terapia de sonido, por su parte, les permite liberar tensiones acumuladas y a conectar con su interior, creando un ambiente de calma y armonía. Y el coaching emocional les proporciona herramientas para mejorar la comunicación, resolver conflictos y fortalecer la cohesión del equipo.
Pero no se trata solo de aplicar técnicas. Me interesa crear un espacio donde las personas se sientan seguras para expresarse, para compartir sus inquietudes y para conectar con sus compañeros. Busco fomentar ese ambiente de confianza y colaboración, donde cada miembro del equipo se sienta valorado y escuchado.
Porque cuando inviertes en el bienestar de tu equipo, estás invirtiendo en su futuro. Estás creando un espacio donde la gente se siente valorada, donde se sienten seguros para expresarse. Y eso, al final, se traduce en un ambiente de trabajo más positivo, más creativo, más resiliente y por ende más productivo.
Un equipo que sabe gestionar el estrés, que se comunica bien, que se apoya mutuamente, es un equipo que va a poder afrontar cualquier desafío, que va a poder adaptarse a cualquier cambio. Y eso, en el mundo en el que vivimos, es fundamental.
Desde tu experiencia como psicóloga holística y coach emocional, ¿qué consejo le darías a alguien que quiere iniciar su propio camino hacia el autoconocimiento y el equilibrio?
Si alguien me pidiera consejo para iniciar este viaje le diría: ‘Sé valiente, sé curioso y sé compasivo contigo mismo’.
Valiente, porque este camino no siempre es fácil. Te vas a encontrar con partes de ti que quizás no te gusten, con heridas que duelen. Pero es necesario enfrentarlas para poder sanar.
Curioso, porque el autoconocimiento es un viaje de exploración constante. No te conformes con las respuestas fáciles. Cuestiona tus creencias, tus patrones, tus emociones. Pregúntate: ‘¿Por qué siento esto? ¿Por qué reacciono así? ¿Qué necesito realmente?’.
Y sobre todo, compasivo. No te juzgues, no te critiques. Todos cometemos errores, todos tenemos nuestras sombras. Aprende a tratarte con la misma amabilidad y comprensión que le darías a un amigo que está pasando por un mal momento.
Empieza por pequeños pasos. Dedica unos minutos al día a meditar puedes comenzar con observar 5 minutos la llama de una vela (es una antigua técnica de meditación llamada Trataca), a escribir en un diario, a conectar con tus emociones. Busca actividades a diario que te ayuden a conectar contigo mismo, como el yoga, la naturaleza, la música, que te aporten alegría.

Y no tengas miedo de pedir ayuda. Un terapeuta, un coach, un grupo de apoyo… pueden ser grandes aliados en este camino. No tienes que recorrerlo solo. A veces, necesitamos una perspectiva diferente, o simplemente un espacio seguro donde expresar nuestras vulnerabilidades.
Recuerda que el autoconocimiento no es una meta, es un proceso continuo. No te compares con nadie, no te presiones ya que cada persona tiene su propio ritmo. Aprende de cada experiencia y celebra cada pequeño avance. Porque al final, lo más importante es que te conviertas en tu mejor versión, en la persona que realmente quieres ser.